Barcelona Skyline with Sagrada Familia and Torre Agbar Barcelona Spain

Värde invierte 50 millones en Barcelona en la semana más tensa

Uno de los mayores fondos de inversión inmobiliaria del grupo Värde Partners ha comprado 52.000 m2 de techo para oficinas en Barcelona. Ha cerrado la operación esta semana, justo después del referéndum del 1 de octubre. En el sector inmobiliario ha sorprendido que los compradores no se hayan echado para atrás en una semana tan polémica desde el punto de vista político. Es un desembolso de más de 50 millones de euros, según han apuntado fuentes del sector inmobiliario.

Se trata de una de las mayores apuestas por Barcelona en el mercado inmobiliario. Porque se trata de un proyecto de promoción que supondrá otros 70 millones de inversión y porque luego hay que alquilar todos esos metros cuadrados a inquilinos. Si Barcelona tiene futuro, Värde cree en él, más allá de problemáticas políticas.

La operación ha sido una subasta de activos llevada a cabo por CB Richard Ellis que se ha prolongado durante meses. El nombre clave de estos activos era “proyecto Helix”. Y la apuesta por Barcelonauna operación de solar, con una superficie de casi 13.000 m2 en el barrio de Poblenou, en el distrito de negocios conocido como el 22@.

Värde ya desarrolla otros proyectos en Barcelona, puesto que compró Via Celere, y esta promotora tenía proyectos de vivienda en diversos puntos de la capital catalana, como la Magoria –Gran Vía– o en la calle Aragón.

Värde Partners es una fondo estadounidense que en los últimos años ha tomado importantes posiciones en España. Su especialidad no es sólo inmobiliaria y mueve activos bajo gestión por un volumen superior a los 10.000 millones de dólares.

En España su actividad no se ha limitado sólo a Cataluña, ni mucho menos sino que mantiene un fuerte posicionamiento en España. En 2018 está planeando sacar Via Celere a bolsa, una vez que la fusione con la sociedad inmobiliaria DosPuntos.

En el sector se esperaba que la operación Helix no se llegase a firmar, después de los incidentes del día 1 de octubre y la incertidumbre política alrededor de la tensión política por la tensión soberanista. Por mucho menos han muerto transacciones mucho más pequeñas en el despacho del notario. Pero para sorpresa de todos no fue así y las familias catalanas propietarias de los terrenos se llevaron sus jugosos cheques.

Fuente: El Confidencial