Sarrià-Sant Gervasi ocupa la parte alta de Barcelona, al pie de la sierra de Collserola. Es un distrito residencial y tranquilo, con calles en pendiente, mucho verde y un ritmo más pausado que el del centro. Galvany, en torno al Turó Park, tiene un aire urbano y elegante, con buen comercio y restaurantes; la Bonanova, más arriba, es sinónimo de avenidas amplias y edificios con jardín; y en el núcleo de Sarrià todavía se reconoce el antiguo pueblo, con su plaza y sus calles estrechas. Sarrià y Sant Gervasi fueron pueblos de veraneo de la burguesía barcelonesa antes de unirse a la ciudad, y esa herencia se nota en sus torres y jardines.
La vivienda se aleja del piso clásico del centro. Abundan los pisos amplios en edificios con portería, piscina comunitaria o zonas verdes, los áticos con vistas sobre la ciudad y, en las calles más altas, casas unifamiliares con jardín, algo que en Barcelona es poco habitual.
Es una de las zonas preferidas por familias, tanto locales como internacionales, por la concentración de colegios, la tranquilidad y la cercanía a la naturaleza. También encaja con quienes buscan espacio sin renunciar a la ciudad. Los Ferrocarrils de la Generalitat recorren el distrito y lo unen con el centro, y las rondas permiten salir con rapidez hacia el aeropuerto o la costa.
En la zona alta muchas de las mejores oportunidades no llegan a publicarse. Conocemos bien el distrito y sus propietarios, y le ayudamos a comprar o alquilar con discreción y con toda la información sobre la mesa.